ORÍGENES - 1996

La Comisión Progreso Global es una iniciativa de la Internacional Socialista, adoptada en su último Congreso de Nueva York, dedicada estimular el debate y a la elaboración de la nueva plataforma de ideas y de propuestas para la actividad política con la que afrontar los nuevos retos y los nuevos problemas en un mundo cambiante. La Internacional Socialista eligió como presidente de la misma a Felipe González. De esta comisión surge el Consejo Progreso Global.

OBJETIVOS DEL CONSEJO PROGRESO GLOBAL

La humanidad está viviendo una época de cambios profundos y vertiginosos impulsados por la revolución tecnológica y la desaparición del sistema de bloques ideológicos antagónicos.

El proceso de globalización continúa, más allá de las crisis económicas y de seguridad, aumentando la interdependencia entre los seres humanos, aunque esta sea desequilibrada e injusta.

El Estado Nación, como ámbito de realización de la soberanía, de la democracia y de la gobernanza durante la era industrial, se muestra insuficiente para enfrentar los desafíos de la nueva era, sin que aparezcan nuevas formas de gobernabilidad consistentes para la nueva realidad global.

En términos históricos, las verdaderas revoluciones son las que cambian las relaciones culturales entre los seres humanos porque establecen un nuevo sistema de comunicación entre ellos. Esto está ocurriendo con la revolución de RED, de la información que permite conocer en tiempo real lo que ocurre en cualquier rincón del planeta.

Cuando se produce un cambio de esta magnitud y celeridad, el ser humano, como ser histórico, pierde parte de sus referencias, se desestructura ante una realidad que tiene dificultad para interpretar con los códigos aprendidos y sufre la angustia de la incertidumbre.

Nuestra reflexión tiene como propósito central analizar los factores de gobernabilidad de la globalización, en torno a tres ejes básicos:

  • Una nueva forma de hacer política, que permita avanzar en la universalización de los valores de la democracia en los distintos niveles de toma de decisión, respetando las pautas culturales de origen que no contradigan sino que alimenten este proceso.
  • Un nuevo enfoque para el desarrollo económico que sea más incluyente y por eso más sostenible, planteando la necesidad -en términos de eficiencia- de crecer y redistribuir el ingreso, respetando el medio ambiente.
  • Una nueva concepción de la seguridad internacional que acompañe a la necesaria reforma y fortalecimiento de la Naciones Unidas, con dispositivos capaces de enfrentar las nuevas amenazas a la paz sin caer en el unilateralismo y las guerras preventivas.

El propósito es, por tanto, contribuir a la formulación de una alternativa socialdemócrata y progresista capaz de:

  • Aprovechar las oportunidades de la globalización, disminuyendo los riesgos que comporta.
  • Ofrecer un modelo que responda al impacto de la revolución tecnológica, más sostenible económica y socialmente, así como en términos medioambientales, frente al fracaso y la injusticia de la propuesta neoconservadora.
  • Defender los valores de la democracia, la paz y la solidaridad, frente al belicismo y la agresión, para la configuración de un nuevo orden internacional.

FINES DEL CONSEJO PROGRESO GLOBAL

  1. Impulsar la renovación de las ideas del socialismo democrático en España y a nivel internacional.
  2. Promover el estudio y la investigación de la historia del pensamiento y la experiencia política de los socialistas.
  3. Contribuir, por medio de sus actividades, a promover las condiciones para que la libertad y la igualdad de las personas y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas.
  4. Defender el valor de la solidaridad entre personas y colectivos sociales.
  5. Desarrollar actividades encaminadas a facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.
  6. Fomentar el estudio e investigación en el ámbito de las ciencias sociales, históricas jurídicas y culturales para el mejor cumplimiento de los fines anteriores.