Fecha: 
Mon, 23/07/2012 (All day)
Autor: 
Marisa Ruiz
Role: 

Adjunta a Coordinación. Instituto Ramón Rubial

Photo: 

El artículo analiza el posicionamiento actual de la cultura, la gastronomía y el deporte español a nivel internacional.

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La cultura española ha contado con un reconocimiento internacional notable a lo largo de la historia. Desde hace siglos, las bellas artes españolas, y muy especialmente nuestra literatura, han sido realmente apreciadas en el exterior.
 
Sin embargo, aunque siempre es necesario recordar esta historia, se hace imprescindible analizar el posicionamiento actual de la cultura española en una esfera internacional. A este análisis habría que añadir otro sobre dos aspectos que, en los últimos años, han contribuido indudablemente a extender y fortalecer la imagen de España, y por ende de su marca, en el exterior: la gastronomía y, especialmente, el deporte.
 
En el informe “Observatorio Cultural de los Españoles en el Mundo”, elaborado por el Instituto Ramón Rubial de la Fundación IDEAS, se recogen extensamente datos objetivos a partir de indicadores como el volumen de exportación por áreas culturales, los premios otorgados a españoles, los triunfos deportivos conseguidos o, incluso, el valor en el mercado de obras de arte o  exposiciones temporales realizadas por museos internacionales.
 
Aunque en términos económicos se aprecia una tendencia decreciente en el volumen de negocio de nuestros servicios culturales y artísticos, es evidente que los representantes de la cultura española y de nuestro deporte han conseguido hacerse un hueco importante en la escena internacional. Este hecho es atribuible, entre otros muchos aspectos, a la inversión económica que en los últimos años estaba realizando el Gobierno  en sectores tan claves de nuestra cultura como el cine o la difusión de la lengua española, así como en programas deportivos tan importantes como el ADO. Antes del comienzo de la crisis económica, las cotas de exportaciones de productos culturales españoles se situaban en sus puntos más altos, lo que indica claramente que la inversión, el apoyo y la contribución a la difusión internacional de nuestra cultura por parte de las administraciones estaba yendo en la línea adecuada. En los últimos meses, sin embargo, hemos entrado en una dinámica de recortes por parte del nuevo Gobierno del Partido Popular que hacen presagiar un descenso en la inversión cultural y, de una manera directa, en la difusión de nuestros servicios culturales en el exterior, lo que influirá indudablemente en nuestra presencia internacional.
 
Según los datos de la encuesta que realizó IDOM para el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), los arquitectos españoles, por su completa formación no solo en conocimientos arquitectónicos sino también ingenieros, son unos de los profesionales del sector más apreciados en el mercado internacional. El interés creciente en nuestra arquitectura ha desembocado en exposiciones temporales en el MOMA o en el aumento significativo de los premios que cosechan los proyectos de los arquitectos españoles, resaltando significativamente el Premio Pritzker (considerado popularmente el Nobel de la arquitectura), que le fue otorgado a Rafael Moneo. Sin embargo, y como cabía esperar, las exportaciones en el sector han descendido alrededor de un millón de euros entre 2007 y 2010, pasando de 3,3 a 2,3 millones de euros.
 
En el ámbito de las artes plásticas nuestros artistas cuentan, por ejemplo, con espacios incuestionables en los museos más importantes de todo el mundo, así como con un papel destacado en los libros de historia del arte. En escultura es importante la cantidad de conjuntos escultóricos de artistas españoles que pueblan plazas de ciudades de todo el mundo, destacando quizá por su contemporaneidad la obra de Chillida que se encuentra en Berlín, en la plaza de acceso a la Cancillería.
 
En pintura es indudable que el siglo pasado nos dejó nombres como Picasso, Miró o Dalí, pintores innovadores que marcaron, en ocasiones, el rumbo de las vanguardias pictóricas. Pero es que, actualmente, la producción en este ámbito sigue siendo vastísima, conviviendo tendencias tan variadas y diferentes que llaman la atención en el resto del mundo. Artistas como Miquel Barceló, Antonio López y Juan Uslé, entre otros, han visto como sus obras han traspasado fronteras y alzado altas sumas de dinero en las subastas más importantes del mundo.
 
En cuanto a la danza, profesionales destacados como Nacho Duato, Tamara Rojo o Fernando Romero, trabajan como bailarines o coreógrafos en los principales ballets del mundo. Además, nuestro Ballet Nacional recorre con sus giras los principales escenarios internacionales. Pero es el flamenco de origen español el género en el que más destacan nuestros bailaores y bailaoras, con espectáculos que recorren el mundo y que les merecen reconocimientos y premios.
 
Sin embargo, las artes con mayor reconocimiento de nuestra cultura son la música y el cine. En el ámbito musical, España atesora, por ejemplo, cincuenta y seis Grammy Latinos desde el año 2000, los más importantes de la música en habla no inglesa, habiendo conseguido cuatro galardones en el año 2011. Pese a que la música española cuenta en los últimos años con una importante trascendencia internacional, contando con artistas que realizan conciertos en multitud de países, los datos económicos de exportación del sector musical no presentan una tendencia diferente al resto de disciplinas analizadas. En concreto, desde el año 2007 existe un descenso paulatino del volumen de exportación, pasando de 60,6 millones en 2007 a 31 millones en 2010, lo que supone una pérdida de volumen de negocio del 47,45%.
 
El cine español es, actualmente, nuestra disciplina artística más extendida y reconocida internacionalmente. Contando con una larga tradición en los Oscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, España es uno de los países europeos con más nominaciones en los últimos años en los Oscar de Hollywood, figurando entre nuestros galardonados nombres tan conocidos a nivel internacional como Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar, Penélope Cruz o Javier Bardem. En el año 2010, último del que constaban datos oficiales al cierre del informe del Observatorio, el cine español conseguía 165 premios en certámenes y festivales internacionales.
 
El informe analiza igualmente la presencia del español en la esfera internacional, encontrándonos con datos relevantes ofrecidos por el Instituto Cervantes como que, alrededor de 441 millones de personas hablan español en el mundo y que se estudia en ochenta y tres países sin ser la lengua oficial de los mismos. Pero además, en el mundo digital, nos hemos encontrado con que el español es el tercer idioma utilizado en la red, solo por detrás del inglés y el chino.
 
Pese a la crisis económica, existe una importante proyección de la literatura y del idioma español a través de exportaciones del sector editorial, que engloba libros y prensa. En el año 2010, cerca del 75% de las exportaciones de bienes y servicios culturales correspondieron al sector editorial, convirtiéndose así en el décimo producto español más exportando y posicionando a España como la cuarta potencia mundial exportadora en este sector, únicamente por detrás de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania.
 
En relación a la gastronomía, en los últimos años, la cocina española puede haberse convertido en una de las mejores. El éxito de nuestra cocina ha contribuido enormemente al aumento de nuestra presencia en el extranjero y, sobre todo, a la difusión de nuestros productos alimenticios y nuestra gastronomía. Cocineros españoles como Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak o José Ramón Andrés, han cosechado importantes premios internacionales tanto a título individual como con sus restaurantes. El ejemplo del restaurante catalán El Bulli es incontestable, ya que ha sido considerado en cinco ocasiones como el mejor restaurante del mundo en los premios otorgados por la revista Restaurant, hito que no ha conseguido ningún otro restaurante. Estos y otros muchos cocineros y restaurantes son los que han colocado nuestra gastronomía en un nivel de reconocimiento internacional nunca antes logrado.

Pero si en los últimos años hay un elemento trascendental para la difusión de nuestra cultura es, sin duda, el deporte. Aunque pueda no ser considerado puramente como una categoría cultural, es indudable que el deporte influye trascendentalmente en el marco cultural de una sociedad. El olimpismo español, por ejemplo, ha visto incrementados exponencialmente sus triunfos desde las olimpiadas de Barcelona’92.
 
Las selecciones nacionales, especialmente la de fútbol, destacan internacionalmente por sus trascendentales triunfos tanto europeos como mundiales. La selección nacional de fútbol cuenta con un campeonato mundial, el de Sudáfrica celebrado en 2010, donde España venció a Países Bajos en el partido final. La selección española había ganado ya en el año 2008 una nueva Eurocopa después de la lograda en 1964 a las que se suma la conquistada hace escasos días en Kiev, lo que ha significado convertirse en la única selección nacional campeona de dos títulos continentales y uno mundial consecutivos y contar, únicamente junto a Alemania, con tres títulos europeos. Además, es destacable la importancia de los triunfos de los clubs de fútbol de la liga española que, en los últimos diez años, han conquistado veinticuatro títulos internacionales.
 
La selección de baloncesto ha conseguido la victoria en el Mundobasket 2006 de Japón, el primer campeonato mundial de la historia de nuestro país, además de los Eurobaskets de 2009 y 2011, y la plata olímpica en 2008. Con estos triunfos, sumado a que somos el segundo país en títulos de la Euroliga con once victorias, y primero en la Eurocup con cuatro títulos, además de los treinta triunfos cosechados internacionalmente por seis de nuestros equipos, se puede asegurar que, actualmente, España tiene una de las ligas más importantes del mundo, la Liga ACB.
 
Es imprescindible, además, hacer referencia a los dos títulos mundiales que en 2005 y 2006 conquistaba Fernando Alonso en el campeonato de Fórmula 1, ya que, hasta entonces, España nunca había contado con un papel protagonista en este deporte. Asimismo, y aunque el tenis español ha contado con grandes figuras como Manuel Santana o Arantxa Sánchez Vicario, es indiscutible que, por sus resultados, Rafael Nadal es el mejor tenista de la historia de nuestro país. A modo de ejemplo, y como hito más importante de su carrera, Nadal ha conseguido triunfar en Roland Garros en siete ocasiones (2005, 2006, 2007, 2008, 2010 ,2011 y2012), convirtiéndose en el jugador que en más ocasiones ha conquistado este trofeo de Grand Slam, siendo además el quinto jugador más joven en ganarlo al alzarse con él cuando solo tenía 19 años.
 
Por todo lo anterior, es obvio afirmar que la presencia cultural de los españoles en el mundo ha ido aumentando poco a poco, consiguiendo hacerse un hueco internacional en ámbitos como las artes o el deporte.

Las cifras de comercio exterior nos muestran que la crisis está provocando una tendencia decreciente en los volúmenes de negocio de las exportaciones de productos y servicios culturales, artísticos y creativos. Sin embargo, los niveles alcanzados hasta el recrudecimiento de la misma, reflejan que se había emprendido un buen camino en la internacionalización de las empresas de este gran sector, una senda que habrá que recuperar con el apoyo de la administración pública y la implicación de la propia industria cultural. Es muy necesario seguir apostando por este sector en el exterior, fortaleciendo y mejorando los apoyos, así como mejorando los canales de distribución en el mundo.
 
Por ello, es sencillo llegar a la conclusión de la importancia de definir concretamente los objetivos a emprender por las Administraciones Públicas españolas, impulsando la cooperación y colaboración empresarial, así como la formación a profesionales mediante la incorporación, en programas educativos específicos, de módulos de capacitación empresarial orientados a la exportación.
 
Sería igualmente productivo la creación de un portal Web de “Cultura española en el mundo”, en el que se pueda consultar, de una manera rápida y sencilla, las actividades que nuestros profesionales del arte realizan en el exterior, así como los reconocimientos que reportan sus actividades a nuestro país. Además, es necesario facilitar el acceso a las nuevas tecnologías en español, reduciendo la brecha digital en las sociedades de habla hispana y favoreciendo la creación de contenidos digitales en español y la digitalización del patrimonio cultural en nuestra lengua para fomentar así su expansión en Internet.