El legado perdurable de los textos clásicos reside en el rico credo revisionista que llevó a Crosland a actualizar la socialdemocracia para su época.
The Future of Socialism (El Futuro del Socialismo) de Anthony Crosland, publicado en octubre 1956, fue sin duda la obra revisionista más importante de la postguerra. Crosland era un líder político laborista que se convirtió en un ministro de educación innovador con Harold Wilson y ministro de asuntos exteriores con James Callaghan. Pero, se le recordará más por su libro The Future of Socialism. Era una obra muy ambiciosa, pero desde que tenía veinte años, Crosland quiso emular el ejemplo de Eduard Bernstein, el socialdemócrata alemán, escribiendo la obra definitiva sobre el socialismo revisionista para su generación.
En su obra Evolutionary Socialism (Socialismo evolutivo), publicada a finales del siglo anterior, Bernstein primero refutaba la teoría marxista según la cual el capitalismo estaba a punto de hundirse. El objetivo de Crosland era actualizar la socialdemocracia para su época. Le dijo a un amigo: “Estoy revisando el marxismo y surgiré como el nuevo Bernstein”.
Inspirándose no solamente en la economía sino también en la teoría política, la historia, la sociología y la psicología industrial, abarcó las áreas de política de eduación, bienestar social, relaciones industriales así como la teoría de la economía y la fiscalidad. Consideraba que la sociología era particularmente importante: “Estoy convencido que este es el campo y no los tradicionales de la política y la economía, donde residen los temas significativos del socialismo y el bienestar”.
La tesis que subyace en la teoría de Crosland es que el severo período de los años 1930 fue transformado por los cambios de la guerra y las reformas de los gobiernos laboristas de la postguerra, liderados por Clement Attlee. La teoría marxista del hundimiento del capitalismo, tan firmemente propugnado por los intelectuales socialistas antes de la guerra, fue, en opinión de Crosland, claramente desmentido. Al contrario, el rendimiento y los niveles de vida están aumentando regularmente. Al mismo tiempo, las empresas han perdido su posición dominante debido al mayor poder del gobierno y el mayor poder de negociación de los sindicatos. Ahora las industrias son dirigidas por los directores y no por los propietarios. La combinación del aumento de los niveles de vida, la fiscalidad redistributiva y los beneficios del bienestar han reducido sustancialmente la pobreza primaria.
Sostenía que, en la nueva situación, la propiedad de los medios de producción era muy poco relevante. Y escribió: “yo concluyo que la definición del capitalismo en términos de propiedad... ha perdido completamente su significado y su interés puesto que ahora la propiedad ya no es la clave para tener una visión completa de las relaciones sociales; y que tendría más significado definir a las sociedades en términos de igualdad, o relaciones de clase o de sus sistemas políticos”.
Uno de los puntos cruciales del The Future of Socialism era la distinción que hacía entre los fines y los medios. “Los fines” eran definidos como losa valores básicos o las aspiraciones y “los medios” como la descripción de los métodos políticos o institucionales necesarios para la promoción de esos valores en la práctica. Según Crosland, al contrario que los fines que son constantes, los medios eran susceptibles de revisión. La tarea revisionista consistía en enfocar los medios a la búsqueda del escrutinio a la luz de las condiciones cambiantes. De hecho, por muy incomodo que pueda resultar admitirlo, los medios (como la nacionalización) en apariencia más adecuados en una generación pueden ser totalmente inadecuados en otra.
Según Crosland, el socialismo moderno, no trababa de la propiedad pública, sino que estaba más bien preocupado por la mejora del bienestar y proporcionar igualdad social. “Los socialistas buscan una redistribución bastante igualitaria de las recompensas, las posición social y los privilegios para poder minimizar el rencor social, garantizar la justicia entre los individuos e igualar las oportunidades; y busca reducir la profunda estratificación de clase existente con su consecuente sentimientos de envidia e inferioridad y sus barreras para la mezcla desinhibida entre clases”.
Más de cincuenta años después, es fácil criticar la obra The Future of Socialism, a posteriori. Crosland era demasiado optimista acerca del crecimiento económico. “Ya no pienso que los temas de crecimiento y eficiencia sean, en el largo plazo, de vital importancia para el socialismo” proclamó con demasiada confianza en sí mismo. Su definición de la igualdad fue criticada por ser demasiado doctrinaria y rígida, aunque Crosland no buscaba una igualdad insostenible o indeseable de los resultados sino quitar las barreras injustas e innecesarias. Pasó por alto la igualdad racial y sexual. A veces daba la impresión de ser un defensor poco crítico del gasto público (aunque más tarde hizo salvedades significativas). Era demasiado complaciente respecto a la oposición conservadora a las ideas y políticas socialistas, descartando “una contrarrevolución sistemática” sobre todo, no tenía nada que decir acerca del contexto internacional en el que los gobiernos laboristas tenían que desenvolverse. El Croslandismo era “revisionismo en un país”. Aun aceptando que para su época era un panfleto, su autoridad, su estilo y su pensamiento han garantizado que sea leído todavía hoy en día The Future of Socialism.
Lo más importante sobre Crosland es que era un revisionista. El enfoque revisionista se compone de un número de procesos. Al analizar lo que está ocurriendo realmente a diferencia de lo que un dogma concreto dice que debe ocurrir; haciendo una clara distinción entre los valores y los métodos; sometiendo ante todo los valores al escrutinio y, si fuera necesario, estar dispuesto a modificarlos a la luz de las condiciones cambiantes. En resumen, el revisionismo no es una doctrina sino un pensamiento radical, una manera crítica de evaluar los asuntos humanos y la política, para poder desarrollar estrategias y políticas que se basen en los valores y la vez tengan en cuento los cambios. Por definición, es provisional y está siempre abierto a la revaluación.
El pensamiento subyacente en The Future of Socialism sigue siendo crucial para nosotros hoy en día. Los partidos socialdemócratas, bajo presión política en toda Europa y en el resto del mundo, y ante las fuerzas poderosas, incluida la globalización, la inseguridad, la inmigración, la instabilidad del mercado laboral, necesitan revaluar sus estrategias y sus políticas ante los cambios. El planteamiento principal de Crosland, por no decir sus recetas precisas, siguen siendo muy relevantes para sus tareas.
*Giles Radice fue diputado laborista y Presidente de la poderosa Comisión de Hacienda Pública hasta que se convirtió en miembro vitalicio de la Cámara de los Lores en el 2001. Su libro "Trio: Inside the Blair, Brown,Mandelson Project," fue publicado por IB Tauris el 14 de septiembre del 2010. Sus libros anteriores incluyen Friends and Rivals: Crosland, Jenkins y Healey and The Tortoise y the Hares: Attlee, Bevin, Cripps, Dalton, Morrison. Fue presidente de Policy Network.
Este artículo es una contribución a la serie The Classics of Social Democratic Thought de Policy Network.
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