“Tal vez sea el optimista solitario, pero pienso que 200 años después de conseguir la independencia, y tras dos últimas décadas de Democracia tormentosa, que a veces avanza como el caracol, baboseándolo todo, los latinoamericanos estamos comenzando a construir un discurso para encontrarnos como Comunidad y para gobernarnos nosotros solos”. Con estas palabras, el escritor peruano Santiago Roncagliolo ponía fin a las jornadas “Las Independencias Latinoamericanas: Reflexiones compartidas”, organizadas por la Fundación IDEAS para el Progreso y que se han celebrado el 2 y 3 de diciembre en la Casa de América de Madrid.
En la fotografía, Roncagliolo, junto al Director de IDEAS, Carlos Mulas.
Roncagliolo justificó su optimismo en el hecho de que “por primera vez en la historia de Latinoamérica todos los gobiernos menos uno han sido elegidos, en sufragios más o menos homologables, pero elegidos y, además, por primera vez en la historia los gobernantes reivindican que la soberanía reside en la voluntad popular, y no en intereses abstractos de las naciones”. Según el autor de “Abril Rojo”, a partir de hoy “y dado que la desigualdad social es enorme”, conviven dos sectores: los liberales, de presencia urbana, que piden instituciones fuertes y defender el sistema aunque la gente se muera de hambre porque, sin ir más lejos, en el mundo rural no pueden pagar un abogado en un disputa de tierras, y el indígena deja entonces de creer en el sistema, y, por otro lado, los que prefieren más igualdad social a costa, si llega el caso, de cargarse las instituciones. El drama de Latinoamérica ha sido siempre elegir”.
Sin embargo, según el escritor peruano, “tras comprobar mutuamente que un bando nunca va a conseguir aniquilar al otro, ha nacido un discurso que hace compatible igualdad social y la estabilidad democrática. De hecho, hasta los sectores más liberales ven la necesidad de aumentar la redistribución de la riqueza para proteger el sistema. Todo ello nos ha llevado a, por primera vez, tomar conciencia común de quiénes somos, qué queremos, qué debemos hacer”.
Como ejemplo llamativo de la confluencia de ambos sectores, Roncagliolo puso como ejemplo la coincidencia en buena parte de sus discursos, en especial de la parte social, del ex presidente de Perú, Alejandro Toledo, educado en Stamford, liberal y funcionario del FMI, con el de Múgica, ex guerrillero izquierdista que ha subido al poder en Uruguay.
Por todo ello, Roncagliogo concluyó que “aunque la Democracia es un sistema de pasos lentos, estos son muy sólidos, y en Latinoamérica estamos camino de encontrarnos y gobernarnos”.
LENGUA, CULTURA AUDIOVISUAL Y MUJER
Antes de la clausura se habían sucedido tres mesas de debate. En la primera, sobre la lengua y el acervo común del castellano, el escritor Alfredo Taján realizó un repaso sobre la relación de la literatura producida en Latinoamérica con el caudillismo, para lo que citó títulos como “La fiesta del Chivo”, “Tirano Banderas”, o “El otoño del Patriarca”, señaló a Simón Bolívar como el “primer caudillo” de Latinoamérica, para concluir pidiendo que se aprovechen los bicentenarios para recuperar lo que llamó la “literatura de frontera”.
En esa misma mesa, Guillermo Corral, Director de Industrias Culturales del Ministerio de Cultura, señaló tres campos donde, a su juicio, la cultura iberoamericana, al abrigo del castellano debe buscar su desarrollo: primero, en la construcción de una conciencia de cultura común que, de manera también industrial, atraiga al propio público, pues actualmente, salvo en el sector editorial, no se intercambian expresiones culturales (documentales, películas, etc.); segundo, en Estados Unidos, segundo país del mundo ya después de México en número de hispanohablantes y donde, anunció, el Ministerio va a construir la gran Casa de España como espacio de privilegio para extender la influencia de la cultura en lengua española aprovechando la red Cervantes; y tercero, en Internet, donde adelantó que el Ministerio de Cultura está ultimando la puesta en marchar de una gran plataforma de contenidos culturales en español, con más 100 millones de referencias, que pretende ser el gran escaparate de la cultura española, con una gran biblioteca digital.
En la segunda mesa, donde se analizó específicamente la cultura audiovisual, el director Enrique Gabriel lamentó la escasa producción y que las cintas cinematográficas latinoamericanas compitan en segunda o tercera división, con la excepción de algunas mejicanas, argentinas y brasileñas que se han colado en primera línea debido a la creciente interacción de mercados y al aumento de población latina en EE UU. Gabriel aseguró que las historias bien contadas “sin imitar a Hollywood, no tienen porqué ser relegadas”, si bien lamentó que el problema es cómo vender ese cine en un mercado dominado por Estados Unidos. Finalmente, mostró su amargura porque “el share legitime todo, lo que hace fuerte a la información precocinada y convierte en perito universal de todo a aquel que simplemente de bien en cámara”.
Acompañó esa mesa Samuel Martín, director adjunto del canal de Cultura de TVE, quien aseguró que más del 40% de las coproducciones que emitirá el canal serán coproducciones con países de Iberoamérica. La actriz peruana Tatiana Astengo completó la charla explicando las diferencias en presupuesto, tiempo de rodaje, etc. que aún existe entre el cine español y europeo y de producción latinoamericana.
La tercera de las mesas abordó el papel de la mujer desde la proclamación de las independencias. La Directora de la Fundación Carolina, Rosa Conde, tras realizar un breve recorrido historiográfico, cifró en 6 las prioridades que, a modo de asuntos pendientes, encara hoy la mujer latinoamericana: sortear la pobreza, que las afecta más que a los hombres; incorporarse a las instituciones de manera participativa en igualdad de condiciones; acceder a las nuevas tecnologías de la información; luchar por un marco regulatorio de los flujos migratorios de mujeres, tanto internos como externos; combatir la violencia de género, dramática en casos como el de Ciudad Juárez en México; y garantizar sus derechos a una salud sexual y reproductiva.
La intervención de Conde fue enriquecida por la de Pilar Pérez Cantó, catedrática de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, quien detalló el papel fundamental que jugaron las mujeres en las guerras de independencia contra España y, después, en la configuración de las sociedades, papeles que muchas veces no han llegado “porque la historia la han escrito los hombres”.
Las jornadas “Las Independencias Latinoamericanas: Reflexiones compartidas” han reunido durante 2 días en la Casa de América a personalidades del mundo de la cultura, el cine, la literatura, la política, etc. en un encuentro que ha contado con la asistencia del Embajador Especial para la Conmemoración de los Bicentenarios, Felipe González.