Mulas rechaza el copago y propone un pacto de estado para la reforma estructural
21.03.2012

Mulas rechaza el copago y propone un pacto de estado para la reforma estructural del sistema sanitario

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El director de IDEAS, Carlos Mulas, propuso ayer, en el Congreso Europeo de Farmacia (Infarma 2012),  reajustar el gasto, generar nuevos ingresos fiscales y acometer una reforma estructural del sistema sanitario dirigida a mejorar la cohesión interregional y reorientar los servicios.
 
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Tras recordar que el sistema de salud español es, además de un pilar básico del Estado del Bienestar y un puntal clave en la lucha contra las desigualdades y en pro de la cohesión social, uno de los sectores más productivos de la economía española (representa al 8% del PIB), pues tiene unos resultados clínicos al mismo nivel que el de otros países desarrollados con menor gasto per cápita (2.258,6 euros), Mulas advirtió que el progresivo envejecimiento de la población, con el consiguiente aumento del gasto, unido a un contexto de crisis, obliga a reformas estructurales.

En la mesa “La financiación de la Sanidad pública: ¿ajuste, reforma estructural o más fondos de financiación?”, el director de IDEAS citó datos de la OCDE para apuntar que el gasto farmacéutico ha aumentado un 43,4% con respecto a 2000, y hasta un 60,4%, con respecto a 1995, lo que exige un replanteamiento del gasto. En concreto, Mulas puso el acento en el aumento de los recursos destinados a la enfermos crónicos, los cuales representan el 80% de las consultas de atención primaria y el 60% de los ingresos hospitalarios. 

Además, según desveló Mulas, la mayoría de las Comunidades Autonómas, en el contexto de crisis actual, han iniciado una política de recortes –en forma de privatizaciones, cierres de plantas o turnos, introducción del copago y/o políticas de personal restrictivas- que han profundizado las desigualdades regionales en el catálogo de servicios y prestaciones sanitarias, al tiempo que elevado la deuda histórica con los suministradores de bienes y servicios. Todo ello, según el director de IDEAS, ha supuesto un deterioro de la calidad de los servicios sanitarios y las listas de espera, una obstrucción del acceso a la sanidad en igualdad de condiciones independiente del nivel de renta, así como una disminución de la transparencia en la gestión económica de los centros hospitalarios, en especial los privados.

Así las cosas, para el director de IDEAS, la sostenibilidad del sistema público de salud pasa por tres acciones: acometer una reforma estructural, ajustar el gasto a la eficiencia clínica, y aumentar la financiación de la sanidad.

En su opinión, la reforma estructural exige, a su vez, tres ámbitos de actuación: promover la equidad y la cooperación interregional, aumentar los niveles de transparencia y rendición de cuentas de los centros hospitalarios, y, especialmente, cambiar el enfoque de la prestación de los servicios sanitarios centrándolo en la prevención, el envejecimiento activo y la cronicidad de las enfermedades.

Paralelamente, hay que realizar ajustes en el modelo de financiación que tengan por objetivo equilibrar gastos e ingresos. Para ello, Mulas propone implementar planes de amortización que permitan sanear el problema de deuda estructural de las CC AA (que alcanza un mínimo de 15.000 millones), así como imponer procesos de evaluación de resultados de las prestaciones sanitarias. Todo ello pasa por caminar hacia, por un lado, la eficiencia clínica, lo que supone el desarrollo de una práctica médica que tenga en cuenta la relación coste/efectividad en los servicios sanitarios prestados, respondiendo a los valores y principios del profesionalismo médico; y, por otro, hacia la eficiencia en la gestión, eliminando gastos ineficientes e incentivando la productividad.

Para alcanzar la eficiencia clínica, Mulas considera necesario mejorar el uso de las nuevas tecnologías sanitarias, reducir el gasto farmacéutico a través del uso de medicamentos genéricos y el control de recetas, y potenciar la atención primaria para que ejerza de filtro del sistema, para así disminuir el gasto hospitalario. Mulas rechazó de plano la fórmula del copago, pues, en su opinión, no es la solución en el momento actual y retrairía a las personas de renta baja a acudir al sistema público de salud.

Por su parte, la eficiencia en la gestión reclama, según Mulas, mecanismos de centralización de compras de fármacos, bienes y tecnologías (lo que ahorraría 300 millones), mejorar la eficiencia energética de las instalaciones sanitarias, y diseñar un sistema de información único y de dominio público que favorezca la transparencia, la rendición de cuentas y la cooperación.

Por último, Mulas se mostró partidario de elevar la financiación del sistema público de salud. Para ello, el director de IDEAS propone imponer tasas e impuestos especiales a conductas perjudiciales para la salud, como el consumo de alcohol y el tabaco (con los que se podrían recaudar 1.500 millones), así como sobre hidrocarburos y vehículos contaminantes. Paralelamente, Mulas se mostró partidario de revisar los beneficios fiscales mediante una modificación del régimen tributario general, para que sea más equitativo y aumente los ingresos totales, también los sanitarios, y, por último, cobrar los gastos derivados de la atención internacional y de los pacientes asegurados por otras vías privadas, como aseguradores o mutualidades públicas.