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18.02.2010

La importancia de la productividad

Asunción Candela
Asistente de Investigación del Área de Economía
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Artículo de Asunción Candela, asistente de Investigación del área de Economía de la Fundación IDEAS, coautora de varios capítulos del informe "Ideas para una Nueva Economía".

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El objetivo que se persigue con este artículo es ayudar a comprender por qué es tan importante la productividad. Tal vez así se entiendan mejor las afirmaciones que aparecen durante estos días en numerosos medios que señalan la productividad como uno de los problemas estructurales más importantes de la economía española y aseveran que el nuevo modelo productivo deberá implicar mayores incrementos de la misma.

Actualmente, el bienestar de un país se mide a partir de su producto interior bruto (PIB) por habitante, es decir, dividiendo la producción dentro del territorio nacional de todos los bienes y servicios entre el número de habitantes. Aunque esta medida de bienestar está sujeta a múltiples críticas1 nos servirá como punto de partida.

El objetivo deseable es aumentar el bienestar a través del crecimiento del PIB per cápita. La pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo puede crecer el PIB per cápita? El PIB per cápita se puede descomponer como el producto de los siguientes elementos:

PIB per cápita = factor productividad * factor empleo * factor demográfico

El primer componente es la productividad y es el resultado de dividir la producción entre el número de ocupados. El segundo es la tasa de empleo y nos dice cuántos están ocupados de aquellos que están en edad de hacerlo. El tercero, es el factor demográfico y hace referencia a la estructura de la población por edades, nos dice qué parte de la población total está en edad de trabajar. Si lo que deseamos es que el PIB per cápita crezca vemos que tanto el segundo como el tercer componente tienen un crecimiento acotado. En el caso del empleo, los ocupados podrían llegar a ser como máximo toda la población en edad de trabajar y por otro lado, el límite superior del factor demográfico es que toda la población en edad de trabajar sea igual a la población total. De modo que resulta inmediato ver que si queremos aumentar el PIB per cápita sólo se puede hacer aumentando el PIB por ocupado, es decir, aumentando la productividad.

¿Cuáles han sido las bases sobre las que se ha apoyado el crecimiento de la economía española durante la última década? El crecimiento de la población y sobre todo el aumento de la tasa de empleo. En primer lugar, el proceso de inmigración nos ha llevado tanto a aumentar la población total como a aumentar la población en  edad de trabajar. Como muestran los datos, la mayor parte de la población inmigrante estaba precisamente en este último segmento de la población, por lo que el tercer componente ha crecido. En segundo lugar, las peculiaridades de los sectores sobre los que se ha sustentado el crecimiento económico durante el ciclo alcista, han permitido experimentar uno de los periodos de mayor creación de empleo por lo que no sólo aumentó la población española ocupada si no que también se pudo absorber la entrada de nueva mano de obra. En conclusión, el segundo componente también experimentó un gran crecimiento. Sobre esta base es sobre la que se sustentó el crecimiento de la última década, sobre un masivo incremento del factor empleo.

El gráfico siguiente muestra la contribución de cada uno los tres componentes al crecimiento del PIB per cápita (línea negra). Como se puede observar, entre 1995-2007, el principal factor explicativo del crecimiento del bienestar fue el factor empleo. Por el contrario, a pesar de que la economía española ha mostrado momentos de fuertes incrementos de la productividad (décadas de los 60 y 70), en el último periodo expansivo su contribución es prácticamente nula.


¿Qué se encuentra detrás de la evolución desfavorable de la productividad? Antes de responder a esta cuestión es necesario saber qué permite aumentar la productividad, es decir, qué permite a los trabajadores producir más. En este sentido se identifican fundamentalmente tres factores: el conocimiento y nivel de educación (denominado capital humano); las herramientas y medios para poder ejecutar la tarea (denominado capital físico); y por último, un factor más abstracto llamado progreso tecnológico, que englobaría los elementos que no se pueden incluir en los dos anteriores.

Volviendo a la pregunta anterior: ¿qué explica la nula contribución de la productividad al crecimiento económico? La especialización sectorial de la economía española en actividades intensivas en empleo de baja cualificación en las que el progreso técnico ha sido escaso. En particular, el sector que experimentó el mayor crecimiento fue el de la construcción, intensivo en mano de obra y de baja productividad. El peso de este sector en el PIB total de la economía durante los últimos años ha sido de algo más de un 10%. Si comparamos este dato con el de países de nuestro entorno, se observa que ha sido prácticamente el doble. En el año 2005 este sector en Alemania representaba un 4% de su PIB total, en Francia un 5,6% y en Italia un 6%; de ahí que se hable de un “sobredimensionamiento” del sector de la construcción en España. La crisis económica, sin embargo, ha paralizado prácticamente su actividad por lo que gran parte de la mano de obra ocupada en él se ve obligada a buscar actividades alternativas.

Ahora es el momento de determinar cómo queremos crecer en las próximas décadas y sobre qué base. Las previsiones sobre la evolución de la población del Instituto Nacional de Estadística muestran un crecimiento más moderado que el experimentado en los últimos años. Los sectores sobre los que se ha sustentado el crecimiento hasta ahora, intensivos en mano de obra, no constituyen un soporte firme sobre el que apoyar el crecimiento económico. El factor que debe determinar el crecimiento económico de España en el futuro debe ser la productividad. En este sentido, el informe Ideas para una Nueva Economía, Hacia una España más Sostenible en 2025, elaborado por la Fundación IDEAS, quiere contribuir al debate sobre qué sectores tienen que ser potenciados y cómo se puede construir un nuevo modelo productivo para España.

1 Actualmente existe un debate abierto sobre si precisamente un crecimiento del PIB implica un incremento del bienestar o si por el contrario esta es una medida excesivamente simplista que no refleja adecuadamente el nivel de satisfacción de los ciudadanos.